Entrevista a la gerente de Inmaplast, empresa fabricante de bolsas

Entrevista a la gerente de Inmaplast, empresa fabricante de bolsas

Inés Beascoechea: «Hay mucha desinformación sobre la prohibición del plástico en los comercios»

 

Inés Beascoechea (Palma, 1968) dirige una empresa familiar de segunda generación con más de cincuenta años de experiencia en el sector del embalaje. Inmaplast fue la primera fábrica de bolsas y envases de plástico de Mallorca y ahora es la única de la isla; en la actualidad, también comercializa productos de papel, tela y otros materiales. Beascoechea, que es socia de Pimeco, reflexiona en esta entrevista sobre la intención del Ayuntamiento de Palma de prohibir las bolsas de plástico de un solo uso en su término municipal en 2018.

Pregunta.- ¿Qué le parece la decisión del Ayuntamiento de Palma?

Respuesta.- Totalmente discriminatoria hacia las pymes de la ciudad. Además, el plazo que se les da para adaptarse a la nueva normativa es insuficiente, ya que las pequeñas tiendas suelen comprar bolsas para dos o tres años, así que es posible que se vean obligadas a tener que tirarlas a la basura en enero del próximo año, con lo cual vamos justo en contra de lo que se quiere conseguir, que en definitiva es la protección del medioambiente. Algo estamos haciendo mal cuando pretendemos avanzarnos en Palma a los plazos que fija la Unión Europea para ir reduciendo paulatinamente el plástico ligero de un solo uso.

P.- ¿Qué problema tiene el adelanto de los plazos de la UE?

R.- Que aún no se ha definido qué tipo de bolsa se considera de un único uso, que es la que tiene que ir eliminándose, y qué tipo de bolsa es susceptible de ser reutilizada por los consumidores. No vamos bien si estamos en la Unión Europea para que allí se haga la labor de regular el tema para todos y luego nosotros nos saltamos sus plazos. Hay falta de información sobre esta cuestión y no se puede ir dando bandazos de un lugar a otro.

P.- Dada la situación, ¿cómo tienen que prepararse los comerciantes para el cambio?

R.- Nosotros estamos recomendando a nuestros clientes que estén muy pendientes de la concreción de la normativa, que aún no está del todo clara. Cuando se sepa exactamente qué criterio se aplicará para determinar qué es una bolsa de un único uso, tendrán que ver qué opciones tienen para sustituir ese tipo de bolsa por una bolsa reutilizable.

P.- ¿Cuáles pueden ser esas opciones?

R.- Hacer una bolsa de plástico más grande, o una bolsa de plástico más grueso o una bolsa de otro material. El problema es que en las tiendas como pueden ser, por ejemplo, las papelerías o las mercerías es un poco ridículo aumentar el tamaño de las bolsas o el grosor del plástico de las bolsas. Y por otra parte, no hay que olvidar que las bolsas de materiales alternativos al plástico multiplican por cuatro o cinco el coste que soporta el pequeño empresario, con lo cual existe el riesgo de cargarse el margen de beneficio del comercio local.

P.- ¿Qué otras cuestiones hay que tener en cuenta?

R.- El tema es bastante complicado y lamentablemente hay mucha desinformación sobre la prohibición del plástico en los comercios. El problema del encarecimiento del coste puede llevar a determinadas tiendas a tener que prescindir de la estampación de su logo en las bolsas, que es prácticamente el único modo que tienen esos negocios de darse a conocer. Tampoco podemos olvidar que las nuevas bolsas pueden llegar a ser bastante más voluminosas que las que se usan ahora, así que los comercios tienen que ir pensando qué espacio van a necesitar para almacenarlas.

P.- Entonces, ¿cómo cree usted que tendría que promoverse la eliminación del plástico ligero de un solo uso?

R.- Habría que ver en cada subsector qué tipo de bolsas es más adecuado medioambientalmente y estudiar qué coste tiene para el comercio. Habría que analizar cómo puede reducirse el impacto medioambiental de ese subsector, pero sin dejar de considerar sus necesidades. Hay que ver qué cambios conviene hacer y cuáles son contraproducentes, porque existe el riesgo de cambiar a bolsas que requieran más cantidad de producto y al final acabar generando muchos más residuos.

P.- Y cambiando de tema, ¿por qué su empresa, Inmaplast, está asociada a una patronal como Pimeco?

R.- Está asociada a una patronal porque pertenecer a un grupo es la manera de tener voz en los lugares en los que se toman las decisiones que te afectan: individualmente, no puedes participar en la toma de decisiones, ni obtener la información necesaria, ni hacer cambiar según qué cosas en función de las necesidades de tu sector. Y estamos en Pimeco porque es una organización que representa a la pyme y, como empresa pequeña que somos, nos sentimos identificados con su misión; además, el ochenta por ciento de nuestros clientes son pequeños comercios.


Inmaplast está en el Polígono de Can Valero de Palma (c/ Asival, 6) y en www.inmaplast.es. Se puede contactar con la empresa a través del teléfono 971298062 y a través de su Facebook o Instagram.

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