EL PEQUEÑO COMERCIO PIDE QUE LAS AYUDAS DE LAS INSTITUCIONES VAYAN MÁS ALLÁ DEL ÁMBITO ECONÓMICO

EL PEQUEÑO COMERCIO PIDE QUE LAS AYUDAS DE LAS INSTITUCIONES VAYAN MÁS ALLÁ DEL ÁMBITO ECONÓMICO

El pequeño y mediano comercio de Mallorca se encuentra en un momento crítico y decisivo para su supervivencia. Este sector da trabajo a más de 64.000 personas en las Islas y representa el 11% del PIB. Ayer la patronal del pequeño y mediano comercio, PIMECO, reunió en una mesa redonda a expertos profesionales de diferentes ámbitos para encontrar las claves para abrir las puertas del futuro. Todo enmarcado en un debate titulado, Tu tienes la llave. Debate para la supervivencia.
La supervivencia del sector en la actualidad, según quedó patente, no pasa sólo por las ayudas de carácter económico. Los ponentes coinciden en que la solución es mucho más ambiciosa y debe contemplar políticas públicas de promoción de los centros de las ciudades y herramientas para facilitar la introducción del sector en el mundo digital.
Toni Fuster, presidente de PIMECO, remarcó que la crisis actual que vive el sector no se podrá superar sólo con ayudas públicas. “No se trata únicamente de dinero, las instituciones, más allá de las ayudas económicas, deben hacer políticas para convertir a la ciudad en un espacio de consumo, de cultura y de paseo”, dijo. Además, Fuster reconoce que el sector tiene que evolucionar y, entre otros, apostar por la digitalización.

El doctor en economía aplicada de la UIB, Amedeo Spadaro, presentó algunas reflexiones para asegurar la supervivencia “de un macrosector de la economía balear”. Pese a no tener la fórmula mágica, puso el foco en aquellos aspectos que ya estaban presentes, pero que la crisis ha agravado: como la necesidad de estar presente en las redes sociales y de acercarse al público Millennial, el valor del trato personalizado, la apuesta por los productos locales y sostenibles y, la creación y fusión de nuevos modelos de gestión.
Por su parte, el sociólogo Antoni Tarabini, puso la vista en el futuro, “más allá de la temporada turística”. Tarabini aseguraba que la administración debe impulsar el sector en el mundo digital: “no todo son dinero, también es cuestión de herramientas” insistió.
El experto en nuevas tecnologías de la mesa, Xavier March, CEO de Refinería Web, desmitificó los costes que tiene la tecnología para las pequeñas empresas. Los costes económicos son mínimos, frente a los beneficios decía. “La tecnología debe ser utilizada como un facilitador, una palanca de cambio y un acelerador que ayude a plasmar la creatividad que tiene el comercio” insistió.
Además de la digitalización, otro concepto clave del debate fue la sostenibilidad. Soraya Romero, directora de sostenibilidad de Iberostar Hoteles y socia de WAS (women action sustainability), aseguró que la clave pasa por poner en valor lo que hacemos y los motivos por los que lo hacemos. La sostenibilidad, aseguraba, también es sinónimo de empresa “rentable y duradera” para que los clientes están dispuestos a invertir su dinero en productos sostenibles.
La abogada experta en derecho mercantil, María Pascual, hizo la más cruda radiografía de la realidad en un momento donde la lucha pasa únicamente por la supervivencia. Enumeró y explicar detalladamente las soluciones jurídicas que existen para superar la situación actual y no tener que cerrar: prorrogables préstamos ICO, el aplazamiento de impuestos, las subvenciones, el acuerdo en los alquileres y otras herramientas de efecto jurídico que no obligan a la disolución de la empresa a pesar de las pérdidas.
El vicepresidente del Gobierno de las Islas Baleares, Juan Pedro Yllanes, anunció que el Govern ampliará con cerca de medio millón de euros las ayudas actuales destinadas a fomentar la modernización de los comercios minoristas y de determinadas empresas de servicios. El Presidente de Pimeco, Toni Fuster también ha pedido al Gobierno que intente acelerar al máximo posible las ayudas de los 855 millones para el sector lo necesita de forma urgente ya que estas ayudas llegarán a muchos comercios que están en situación extrema. Yllanes también hizo la vista atrás para agradecer el “comportamiento heroico del pequeño y mediano comercio” porque colaboró ​​en “salvar la salud”.

En el turno de preguntas, el público asistente, mayoritariamente socios de la patronal, pusieron
el foco en las trabas puestas por parte del Ayuntamiento de Palma. Critican las medidas como la
conversión en zona peatonal de las calles y la penalización del esfuerzo de los comerciantes de toda
la vida que, entre otros, han provocado la desaparición del pequeño comercio en el centro histórico de
Palma. Por su parte, el concejal de Promoción Económica y Empleo, Rodrigo Andrés,
asegurar que las calles sin coches “dan vida a las ciudades” y en uno de los casos más
polémicos, como el de Nuredduna, se está estudiando la creación de nuevos aparcamientos y soluciones a los
alrededores.

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Premsa

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